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GOBIERNO BOLIVIANO PONE EN VIGENCIA NUEVO ACUERDO MARCO CON ESTADOS UNIDOS PARA RECOMPONER RELACIONES DIPLOMÁTICAS DE RESPETO MUTUO PRESIDENTE EVO MORALES FUSTIGA LA ECONOMÍA VERDE Y LA TACHA COMO "NUEVO COLONIALISMO" EN RÍO 
El Presidente de Bolivia, Evo Morales, fustigó 'la economía verde' que debate desde el miércoles la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible Río más 20 y que tachó como "el nuevo colonialismo de sometimiento de nuestros pueblos" del sur" al capitalismo del "norte", durante su alocución ante el foro mundial reunido en Brasil.
"El ambientalismo del capitalismo es un nuevo colonialismo de doble partida. Es un colonialismo de la naturaleza al mercantilizar las fuentes naturales de la vida y es un colonialismo de los países del sur que cargan en sus espaldas la responsabilidad de proteger el medio ambiente que es destruido por la economía capitalista e industrial del norte", enfatizó en su discurso de 17 minutos pronunciado ante el plenario de jefes de Estado y Gobierno y delegados de alto rango de 193 países congregados en Río de Janeiro.
El mandatario indígena de izquierdas, que parafraseó los postulados del líder cubano Fidel Castro, quien en los años '80 pidió acabar con el "hambre y no con el hombre", denunció la emergencia de políticas que apuntan a convertir la naturaleza en un negocio. Eso y no otra cosa, es la economía verde, deploró. "El ambientalismo" propugnado por las potencias industriales "mercantiliza la naturaleza porque convierte cada árbol, cada planta y cada gota de agua y cada ser de la naturaleza en una mercancía sometida a la dictadura del mercado", hizo notar. Morales, indígena originario y labriego de los Andes sudamericanos, convertido en el adalid de los derechos de la Madre Tierra, ha plantado cara a las potencias industrializadas a las que demandó, en diversos foros desde abril de 2010, la reducción de las emisiones de gas venenoso en aras de declinar la temperatura global en alza. El jefe de Estado boliviano, que en abril de 2010 convocó a más 50.000 ecologistas de 43 países en la ciudad boliviana de Tiquipaya, en la I Conferencia Mundial de Pueblos sobre el Cambio Climático y Derechos de la Madre Tierra, ha demandado, asimismo, el cumplimiento de la convención de Kioto (1997), que se pronunció contra el recalentamiento del planeta. En consecuencia, el líder boliviano denunció "la dictadura del mercado que privatiza la riqueza y socializa la pobreza" detrás de la economía verde o su eufemismo, el "ambientalismo".
"El ambientalismo es una estrategia imperial que califica o cuantifica cada río, cada lago, cada planta, cada producto natural y lo traduce en dinero y en ganancia empresarial y lo resguarda temporalmente para esperar el mejor momento para que su apropiación privada le pueda dar más réditos económicos", sostuvo. "Por ello el ambientalismo es sólo un modo de realización del capitalismo destructor de un mundo", insistió. Por último, y antes de denunciar un golpe de Estado en desarrollo contra el presidente Fernando Lugo, en Paraguay, agitado por una corriente conservadora en el Congreso de ese país, dijo que detrás de la economía verde, que una Cumbre Social paralela al Rio más 20 rechazó de plano, se esconde "un colonialismo depredador". "Porque permite que las obligaciones que tienen los países desarrollados de preservar la naturaleza para las futuras generaciones les sean impuestas a los países llamados en vías de desarrollo", explicó al foro. En su discurso intentó desnudar lo que debajo el ropaje esconde la "economía verde". "Los países desarrollados "se dedican de manera implacable a destruir mercantilmente el medio ambiente; los países del norte se enriquecen en medio de una orgía depredadora de las fuentes naturales de vida y nos obligan a los países del sur ser sus guardabosques pobres", aguijoneó. Por otro lado, el Presidente Evo Morales pidió durante la tercera plenaria de la Cumbre, aprobar políticas económicas, ecológicas y sociales que privilegien "el humanismo sobre el humanicidio", para salvar la vida de las nuevas generaciones en el planeta. "No tenemos otra alternativa de aprobar documentos que permitan acabar políticas ya sean económicas, ecológicas y sociales, que estén orientadas a salvar la vida y la humanidad acabando con el humanicidio, para lanzarnos al humanismo", dijo durante su intervención.
El Mandatario urgió aprobar esas políticas de forma "inédita e histórica" en ese magno evento, para terminar con la llamada economía verde que, a su juicio, es el nuevo mecanismo del capitalismo para someter a los pueblos indígenas y a los gobiernos anticapitalistas. Además, indicó que en la Cumbre Río más 20 debe pensarse "de verdad en las futuras generaciones" y acabar con los modelos de saqueo y depredación que utiliza el sistema capitalista en el mundo. Morales cuestionó que no es posible que una civilización desarrollada "en unos 200 a 300 años sea capaz de destruir la vida armónica que vivieron los pueblos indígenas desde hace más de 5.000 años". "El capitalismo no es ninguna solución y ahora lamento mucho decir, y he analizado y realizado seguimiento seriamente, que la llamada economía verde es el nuevo colonialismo para someter a los pueblos y los gobiernos anticapitalistas, por eso hay que tener mucha reflexión para el bien de las futuras generaciones", sostuvo. Asimismo, recordó las palabras del líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, que en la cumbre de Río en 1992 (hace 20 años), llamó a "acabar con el hambre, pagar la deuda ecológica y no la deuda externa" del capitalismo. "Hace 20 años la cumbre por la Tierra realizada acá en Brasil ha sido tan importante para la reflexión profunda sobre la vida, sobre la humanidad, tomando en cuenta nuestro planeta Tierra", recordó. Por otro lado, Morales informó a esa plenaria que en Bolivia se trabaja en nuevas políticas, como es el caso de la Ley de la Madre Tierra, aprobada por el Senado hace dos días, y tiene el objetivo de "vivir bien a través del desarrollo integral en armonía con la madre Tierra, para construir una sociedad justa, equitativa, solidaria y sin pobreza". Río de Janeiro, Brasil, 21 de junio de 2012 |