CARLOS VICTOR ARAMAYO
1935

Político y Diplomático.
(Magnate de la industria minera: llamado el barón del estaño).

Pertenece a una clase social acomodada. Estando cumpliendo el padre don Félix Avelino Aramayo junto a su esposa Elena Zeballos, la misión diplomática en representación de Bolivia en Francia, nació de ése matrimonio Carlos Víctor Aramayo, un 7 de octubre de 1889.
Su padre, un potentado industrial de la minería y representante de la diplomacia boliviana, participó en las negociaciones del Acre y de los acuerdos de paz con Chile. "Combatió el Tratado de 1904, porque bajo una faz de igualdad y solidaridad, al establecer la ayuda de Chile en la construcción de una red ferroviaria boliviana, enumerada en el artículo tercero del tratado, no daba a Bolivia la compensación de su Litoral, más que Lb. 300.000. en efectivo y el ferrocarril de Arica a El Alto de La Paz, que el Gobierno de Chile contratara a su costa", -refiriéndose el padre sobre esta cuestión- decía: "En cuanto al ferrocarril de Arica, insiste Aramayo, está en contradicción con las legítimas aspiraciones de todo el país; es el desideratum de un círculo que circunscribe sus ideales a la siguiente fórmula: tengamos salida al Pacífico; constituyámonos en centro único de desenvolvimiento industrial y económico del país...". En su opinión el Tratado de 1904, no llenaba éste múltiple objetivo.
Los primeros años del siglo XX, se encontraba Félix Avelino Aramayo, cumpliendo otra misión diplomática en Gran Bretaña junto a su familia, fue entonces cuando el padre decidió internarle a su hijo Carlos Víctor en el Beaumont College-Old Windsor Exetert College Oxford. Más tarde por consejo de su padre estudiaría la rama de la minería, vieja herencia de sus antepasados, matriculándose en la Camborne School of Mines, donde se tituló Ingeniero Metalúrgico, adquiriendo de esta manera los dotes del industrial minero europeo.
A lo largo de la historia de esta familia, una de las personas que más íntimamente influyeron en el pensamiento y la formación de Carlos Víctor fue su padre. En las conversaciones entre él y su padre, el intercambio de puntos de vista sirvió para llevar el espíritu de Carlos Víctor, la inquietud de decidirse por la diplomacia protocolar.
En enero de 1915 retorna a Bolivia, inspirado por las corrientes modernistas se decide a principios de 1916, ingresar a las filas del Partido Liberal. En la primavera de 1916 obtuvo su primer puesto de importancia en el servicio diplomático: Secretario de la Embajada Especial ante el Gobierno de Argentina.
En 1918, contrae matrimonio con Maria René Turkerman proveniente de familia estadounidense.
Empujado por su padre y con el apoyo de los industriales mineros, se presenta a las Elecciones Generales como candidato a la diputación en representación de la Provincia Sud Chichas (Tupiza) del departamento de Potosí.
Su vida tiene una singular importancia que trasciende en sus frecuentes travesías. Es durante esa travesía junto al padre que festeja el día 7 de octubre sus 21 años. El padre con emoción anota el hecho en su libreta de apuntes, resaltando su dicha "de haber dado a Bolivia un nuevo servidor".
Embarcado ya en la política de su época, fue un ejemplo parlamentario entre sus 21 y 22 años. Enemigo de la revolución, entendía la unidad de la burguesía para poder hacerle frente a las masas sublevadas. En la diáspora situación de los partidos tradicionales de Bolivia, en 1920, envió un Memorándum al Departamento de Estado de los Estados Unidos de América, conteniendo el análisis político de los factores de poder que conllevan inevitablemente a la revolución de julio de 1920.
Durante la crisis republicana, el Presidente Saavedra logró equilibrar las fuerzas sociales antagónicas del sistema, y que la persuasión fue más de la oportunidad política que del pensamiento social avanzado que se revela de varios modos. Saavedra no quiso acudir con la represión al movimiento liberal, ni tampoco atacar a la alta élite. En realidad fue más allá, al lograr el apoyo a su gobierno de la segunda gran familia de los magnates del estaño, los Aramayo, enviando a Félix Avelino Aramayo, jefe de la familia, como Embajador en París y a su hijo Carlos Víctor como Jefe de la Delegación boliviana ante la Liga de las Naciones. Formaba parte de la Delegación el prestigioso periodista Demetrio Canelas, cuya misión era el de revisar el Tratado de 1904; pero, según un artículo prescrito en el Tratado de Versalles ante la Liga de las Naciones, reunida en Ginebra, el reclamo de la Delegación boliviana, principalmente, de Carlos Víctor Aramayo, encontró un total rechazo a la demanda presentada por Bolivia, por la Delegación Diplomática chilena a la cabeza de Agustín Edwars, que se encontraba desempeñando como Plenipotenciario en Londres. Terminada las sesiones de la Asamblea con una respuesta fría por la comisión de juristas encargado del análisis del asunto, la misión diplomática boliviana retorna a su país. A propósito de la presencia de Carlos Víctor Aramayo en las plenarias de la Liga de las Naciones en Ginebra, entregó al Gobierno de Bolivia los resultados del "Informe sobre la Sociedad de las Naciones", en 1921.
Al poco tiempo es nombrado Agente Confidencial diplomático ante el Gobierno de los Estados Unidos de América

Después de cumplir la funció'n diplomática en Norteamérica, retorna a Bolivia a fines de 1922, para hacerse cargo de la Gerencia General de Propiedades de la Compañía Aramayo. El año 1924, preside la Administración General de la Compañía Aramayo de Minas en Bolivia, conduciendo hasta 1925.

Al dejar temporalmente la actividad empresarial, en los últimos meses de ése año retorna a Europa fijando su residencia nuevamente en París. Teniendo preferencia por el deporte, particularmente, con los caballos, decide participar en la competencia del Polo. En 1926, por ofrecimiento que le hizo el Presidente Saavedra por influencia de su tío, aceptó ir a la Legación de Bolivia en el Saint James de Londres con el rango de Ministro Plenipotenciario. En ese tiempo mantuvo una estrecha amistad espiritual con el diplomático y político Mamerto Urriolagoytia. Al cumplir la plenipotencia en Europa, abandona Londres a mediados de 1934.

Ser un potentado como Carlos Víctor Aramayo, el barón del estaño, significaba llegar a controlar hasta los medios impresos periodísticos, uno de los órganos era "La Razón" de La Paz, opositora del periódico liberal "El Diario". A través del
órgano impreso, se publicó el intento del magnate del estaño de formar parte de la dirección del Partido Republicano Genuino, pero, la militancia vio como un acto de transgresión a su "contenido ideológico". Al no conseguir su propósito deja la política. Dada esta circunstancia Aramayo es enviado conjuntamente Costa Du Rels y Enrique Finot a la Conferencia de Paz en Ginebra.

A finales de 1934, es nombrado por el Presidente Tejada Sorzano, Ministro de Hacienda e Industria (1 de diciembre de 1934 hasta el 12 de abril de 1935).

Acompañó al canciller Alvéstegui durante la batalla de Villazón-Irnidague, llegando hasta el campo de acción (puesto de Comando en La Rosa), acompañando además al Gral. en Jefe de Estado Supremo del Estado Mayor. La presencia de las autoridades, que presenciaban el desarrollo de la batalla dieron un ejemplo de civismo y abnegación, fue tan importante su presencia, porque levantaron la moral y los ánimos de las tropas que conducía el Cnl. Toro en la primera línea del ataque frontal, junto con las fracciones adelantadas del Regimiento Ingavi IV de Caballería, obtuvieron resultados victoriosos. Al conducir ésa cartera de Estado, es invitado para que se haga cargo interinamente por Decreto de 5 de abril de 1935, del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, a raíz de la renuncia inesperada del Dr. Alvéstegui. Las nuevas funciones asignadas desarrolló hasta el 12 de abril del mismo año.

En la perspectiva de imponer la paz por la presión que ejercieron en la Liga de las Naciones, y el decidido apoyo de la Argentina, que establecieron en la Conferencia de Paz en Buenos Aires, con la asistencia de Bolivia, Paraguay,
Chile, Perú, Uruguay y los Estados Unidos de América. El Gobierno de José Luis Tejada Sorzano, antes de enviar a esta Delegación a la Argentina se reunió con personajes resaltantes, del cual fue parte Carlos Víctor Aramayo con el fin de sostener Conferencias Especiales con el Ejército y detallar los preparativos para su misión en Buenos Aires.

El 27 de mayo llega a Buenos Aires, Carlos Víctor Aramayo, acompañando a una frondosa Delegación de Bolivia, compuesta por Elío, Saavedra, Diez de Medina y los militares de alta graduación Cnl. ROdríguez y Cnl. Felipe Rivera.

Transcurrida la Conferencia, por más de 15 días, finalmente se llegó a términos razonables y realistas, al firmar el Protocolo de Armisticio el 9 de junio. El armisticio comenzó el14 de junio de 1935, después de tres años de sangrientos combates. La Guerra del Chaco había llegado a su fin, con la derrota de la Nación boliviana y el Gran Chaco Boreal se quedaba con el Paraguay.

Tenía un aire señorial de manías elegantes, su francés fluido y su responsabilidad ante los asuntos de su país y de su empresa, ornamentaban su vasta preparación. Se lo vía en las calles céntricas de La Paz -sórdidas y magníficas- con esa corporeidad imaginativa de Carlos Víctor Aramayo, exhibiendo coches de lujo, coincidentes a veces con el invierno crudo paceño, pero impuesta por el calor humano e intenso, y toda esa gama de hombres cordiales, insidiosos, melancólicos y laboriosos que formaban la sociedad. Por ello muchas veces fue llamado por los gobiernos de turno para interceder con gobiernos de la élite europea, y una de ellas fue en su asistencia como Plenipotenciario en la coronación de S.M. el Rey Jorge VI de Inglaterra, en 1937.

Por muchos años compartió su simpatía con el círculo de intelectuales de Bolivia, donde se encontraban hombres de la talla de Adolfo Costa Du Rels, Enrique Finot, Ostria Gutiérrez y otros.

Transcurrido la Guerra del Chaco y tras el agotamiento de los partidos Liberal y Republicano, tradicionales en el manejo del poder, surgió .una alternativa, el militarismo de izquierda, encabezados por destacados militares como David Toro, Germán Busch y militares de alta y mediana graduación.

Toro, y de manera especial Busch, impulsaron una serie de reformas de contenido popular, sin que llegue a afectar los intereses de la oligarquía. Aun teniendo el cuidado, el sentimiento nacionalista hacia la transnacional petrolera Estándar Oil con el propósito de su posterior nacionalización, incomodaron y a la postre reaccionaron las élites nacionales y del extranjero. Situación que derivó en el odió de Aramayo contra los dos militares progresistas.

En mérito de sus servicios vocacionales, Bolivia le confirió la Gran Cruz de la orden del Cóndor de Los Andes, de igual forma recibió la condecoración del Gran Oficial de la Orden del Sol del Perú.

Por muchos años fue socio del Círculo de Armas y Jockey de Buenos Aires, Argentina. Club de Polo de París Francia Sto Cloud, Morsomtaine, Chiberta. Fundador del Círculo de la Unión en Bolivia, en 1933, de la cual fue su presidente.

Una vez destituido el poder minero feudal, y de quien Carlos Víctor Aramayo, era uno de los más representativos, tuvo que emigrar a Europa concretamente a París, donde vivió sus últimos años.



canciller